“El milagro del Hudson”, narrado por Clint Eastwood
de forma magistral, sin caer en heroísmos, consigue integrar al
espectador en la trama utilizando los métodos de hacer cine más cercanos
al Hollywood clásico.
Guión: Todd Komarnicki (Libro: Chelsey Sullenberg, Jeffrey Zaslow)
Música: Basada en temas originales de Clint Eastwood de Christian Jacob, Tierney Sutton Band
Fotografía: Tom Stern
Reparto: Tom Hanks, Aaron Eckhart, Laura Linney, Anna Gunn, Autumn Reeser, Sam Huntington, Jerry Ferrara, Jeff Kober, Chris Bauer, Holt McCallany, Carla Shinall, Lynn Marocola, Max Adler, Valerie Mahaffey, Ashley Austin Morris, Michael Rapaport
Productora: Warner Bros. Pictures / Village Roadshow / Malpaso / Flashlight Films
Año, 2016. Duración, 96 min. País, Estados Unidos
Sinopsis
La película está basada en los hechos ocurridos en New York
el 15 de enero de 2009 cuando, al poco de despegar, una bandada de
gansos se atravesara en la trayectoria del avión Airbus A320 y averiara
los motores obligando a la tripulación a realizar un aterrizaje forzoso
en las heladas aguas del río Hudson.
A
través de los medios de comunicación el mundo entero fue testigo del
accidente que pudo haber acabado en tragedia, pero que el piloto
norteamericano Chesley Burnett “Sully” Sullenberger, interpretado por Tom Hanks,
tras decidir realizar una maniobra peligrosa que culminó con éxito
logro salvar a los 155 pasajeros y tripulantes del avión convirtiéndose
en un héroe nacional.
La
compañía aérea y las aseguradoras trataron de esclarecer lo ocurrido
pero estuvieron a punto de desencadenar un drama personal y profesional
sobre “Sully” debido al enfoque con el que trataron de analizar las decisiones tomadas por los responsables de vuelo.
Clint Eastwood
no desaprovecha la ocasión para utilizar su lenguaje, en ocasiones
demoledor, para presentar, aunque sea de pasada, algunas de las cosas
que siempre le interesan:
Por
un parte se interesa, en su particular narración del accidente, de cómo
se manipulan las cosas en las comisiones de investigación en contraste
con lo que piensan las personas sobre el mismo echo, ahondando en la
separación entre las personas y el tratamiento de los estamentos
oficiales, y de cómo, para estos últimos, priman más los beneficios
económicos, incluso, que las vidas de las personas.
Por
otra parte intenta resaltar dos de los elementos de los tiempos que los
que nos ha tocado vivir, el sensacionalismo de los periodistas y los
comentarios dramáticos de los presentadores de TV para cautivar la
atención del público
También
aprovecha para injertar temas sobre los que siempre le gusta llamar la
atención, como son los intereses electoralistas de los políticos.
En definitiva un Eastwood en estado puro.
Una
de las dificultades con las que se podía enfrentar el director era
acertar con la fórmula para contar los hechos acontecidos ese día, y lo
ha conseguido fragmentado la historia y utilizando recursos para
“enganchar” al público, como por ejemplo empezar de forma equivocada
para confundir al espectador que se supone que conoce la historia, y
jugando con el espectador con la utilización del flash back.
Hace
partícipe al espectador en las dudas que tiene “Sally” pensando en si
podría haber tenido una solución mejor que la elegida, y con ello nos
integra en el pensamiento del comandante para que vivamos más
intensamente las angustias profesionales del protagonista.
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